Un inglés, Charles Pickman, llegó a Andalucía en el año 1822 para comercializar los productos de cerámica que fabricaba en Inglaterra. Tenían mucha demanda porque, al parecer, eran muy refinados y económicos comparados con los fabricados en España en aquella época: vajillas, piezas de tocador, etc. Debido a la Ley de Aranceles establecida en aquel entonces, decide rentabilizar la producción, instalando la fabricación en España. Para ello, compra el antiguo Monasterio cartujo de Santa María de Las Cuevas, en Sevilla, desamortizado por la ley Mendizábal. Desde entonces la fábrica es conocida como La Cartuja de Sevilla.
En las fotos puede verse, en primer lugar, una antigua acción de la fábrica de lozas finas de 1899.
La segunda foto son varios ejemplares de ceniceros y una bombonera, de las últimas series, capricho que me di en una pequeña tienda de Gerona.
Por último, plato de herencia familiar datada en los años 40, conocida como la serie "el castillo".
Vendo ceniceros com los que se ven en la segunda imagen a 10€ cada uno.

